Desde 1986 analizamos cada actividad para identificar coberturas necesarias, detectar zonas descubiertas y estructurar un esquema que proteja al negocio de forma ordenada y práctica.
Cada rubro presenta exposiciones específicas. Las coberturas se estructuran a partir del análisis particular de cada actividad, sin aplicar soluciones genéricas.
Cobertura de planta, maquinaria, mercadería en proceso y responsabilidad civil operativa.
Flotas, transporte de mercadería, responsabilidad del transportador, cargas refrigeradas.
Integral de comercio, robo, incendio, cristales, equipos electrónicos, responsabilidad civil al público.
Granizo, multirriesgo agrícola, maquinaria agrícola, integral del productor.
Todo riesgo construcción, responsabilidad civil de obra, accidentes personales del personal.
Integral de bodega, incendio de stocks, granizo en viñedos, transporte de vinos, responsabilidad civil de elaborador.
Nuestro trabajo va más allá de emitir pólizas: acompañamos el conjunto de coberturas y el patrimonio para que la protección funcione en el tiempo.
Se evalúan las coberturas actuales con criterio técnico, verificando su correspondencia con el patrimonio asegurado, la actividad desarrollada y la normativa aplicable.
Se identifican riesgos asegurables que carecen de cobertura adecuada, anticipando contingencias antes de que se materialicen.
Se elaboran comparativas entre las principales compañías aseguradoras del país, optimizando la relación entre alcance de cobertura y prima.
Un equipo especializado realiza el seguimiento del expediente ante la compañía, asistiendo al asegurado en cada etapa del proceso.
Cada organización presenta particularidades operativas y patrimoniales únicas. La metodología contempla una etapa previa de conocimiento del negocio antes de proponer cualquier esquema de cobertura.
Se realiza una reunión inicial orientada a comprender la actividad, los procesos operativos, la estructura patrimonial y la matriz de riesgos a la que está expuesta la empresa.
Se entrega un informe detallado del estado actual de las coberturas, los riesgos asegurables identificados y las opciones concretas con las compañías más adecuadas al perfil de la organización.
Aprobada la propuesta, se gestiona la contratación de las pólizas y se mantiene un vínculo activo para acompañar a la empresa a lo largo del tiempo, ajustando las coberturas ante cambios operativos o patrimoniales.